Me sentía vacia, y me daba horror aceptar que despues de entregarme, lo unico que me quedaba era un vacio, un vacio que crecía cada vez más. Me daba coraje no sentir nada después de entregarme y la única manera q encontraba para hacerselo saber era arruinando todos esos momentos dulces, todos esos momentos que debieron ser de felicidad, y que terminaron en peleas infinitas.Lo entendí cuando por casualidad, encontré en un blog unas letras que describían a la perfección mis sentimientos, hablaba de "bajones post-sesión", algo de lo que nunca habia escuchado, de lo que nunca habia leido, algo que suponia no podia existir, por la naturaleza de mi entrega, una entrega a distancia, una entrega voluntaria.
"En ese momento se abrió ante mis ojos una nueva luz en el camino, ya no era locura mia o una tendencia a estropearlo todo...", esas son palabras de ella, pero las escribo aqui, por que asi, justo asi, fué como senti al momento de empezar a leerla.
"El bajon post sesión se presenta tras una experiencia intensa o cuando la sumisa, ha superado algunos límites o cuando la sumisa es muy sensible a las sensaciones, esa sensación de vacío, no es un vacío real, es tan solo un reajuste del organismo."
Muchas veces al leer el por qué de mis vacíos, el por qué de mi tristeza, terminaba llorando, recordando todos aquellos malos momentos que le hice pasar.
Comprendí que todo era parte de mi entrega, que no necesitaba las palabras dulces puesto que sus actos me mostraban más, que al entregarme recibía mas de lo que podía entender, que al postrarme a Sus pies, crecia infinitamente ante Usted...
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